- Asesor Canario
- Ago 12, 2026
- Cantabria, Construcción, Reformas
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Hoy entrevistamos a un profesional de la construcción que trabaja en una empresa de tejados en Astillero acerca de la importancia de conservar las viviendas ante la crisis habitacional.
Entrevistador: La dificultad para acceder a una vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas económicos y sociales de España. En este contexto, ¿qué importancia tiene conservar adecuadamente las viviendas que ya existen? Profesional: La conservación del parque residencial tiene una importancia evidente. La crisis de acceso a la vivienda tiene causas muy amplias y relacionadas con la oferta, la demanda, los precios y la capacidad económica de los hogares, pero existe una cuestión que afecta directamente al mantenimiento de los inmuebles: una vivienda debe conservar unas condiciones adecuadas de uso durante el mayor tiempo posible. Una empresa de tejados en Astillero puede intervenir sobre uno de los elementos fundamentales para conseguirlo, porque la cubierta protege el interior frente a la lluvia, la humedad y otras condiciones meteorológicas. Nortesan desarrolla en Cantabria trabajos de reparación de tejados y cubiertas, impermeabilización, reparación de goteras y mantenimiento, actuaciones relacionadas directamente con la conservación de este elemento de las viviendas.
La crisis de la vivienda también afecta al mantenimiento de los inmuebles
Entrevistador: La noticia de referencia habla de un déficit acumulado de unas 600.000 viviendas y de un ritmo de construcción de obra nueva situado en torno a las 100.000 unidades anuales. ¿Cómo se interpreta esta situación desde el ámbito de la construcción? Profesional: Es un dato que ayuda a comprender que el problema de la vivienda no depende únicamente de la construcción de nuevos inmuebles. Si existe una diferencia importante entre la demanda y la oferta disponible, también adquiere valor conservar adecuadamente las viviendas que ya están construidas. Un edificio necesita mantenimiento independientemente de la situación del mercado inmobiliario. Las cubiertas están sometidas de manera permanente a la lluvia, el viento, los cambios de temperatura y la humedad, por lo que pueden aparecer deterioros con el paso del tiempo. La construcción de nuevas viviendas es una cuestión distinta de la conservación de las existentes, pero ambas forman parte de una realidad residencial en la que el estado de los edificios tiene importancia. Cuando una cubierta presenta problemas, una intervención adecuada permite mantener la función que desempeña dentro del inmueble. No se trata de presentar el mantenimiento como una solución al déficit de vivienda, sino de entender que una vivienda disponible también debe mantenerse en condiciones adecuadas.
La evolución de los precios aumenta la presión sobre las familias
Entrevistador: Los datos aportados señalan que el precio por metro cuadrado en España ha aumentado un 81% durante la última década, mientras los salarios reales han crecido mucho menos. ¿Tiene esta situación alguna relación con el mantenimiento de las viviendas? Profesional: La relación existe desde el punto de vista económico. Cuando una familia dedica una parte importante de sus ingresos a pagar una vivienda, cualquier gasto extraordinario puede representar un esfuerzo considerable. Por eso es razonable prestar atención al mantenimiento de los elementos constructivos y detectar los problemas antes de que evolucionen. En una cubierta, una pequeña deficiencia puede terminar provocando una filtración si no se corrige. No todos los problemas requieren una actuación de gran alcance, pero sí conviene conocer su origen y valorar el estado general de la zona afectada. El mantenimiento no evita todas las averías ni garantiza que una cubierta permanezca indefinidamente sin deteriorarse, pero permite detectar determinadas incidencias. Desde el punto de vista profesional, resulta preferible revisar el estado de un tejado y planificar las actuaciones necesarias antes que esperar a que una filtración produzca daños adicionales en el interior. En un contexto de costes elevados de acceso a la vivienda, conservar correctamente un inmueble es una cuestión práctica para sus propietarios y ocupantes.
La pérdida de acceso a la propiedad entre los jóvenes
Entrevistador: Otro de los datos destacados es la caída de la propiedad entre los jóvenes, desde porcentajes superiores al 60% hace dos décadas hasta alrededor del 20% actualmente. ¿Qué consecuencias puede tener esta transformación? Profesional: Significa que una proporción mayor de jóvenes depende del alquiler o de fórmulas residenciales como el alquiler de habitaciones. Esto forma parte de un cambio profundo en el acceso a la vivienda. Desde el punto de vista de la construcción y el mantenimiento, lo importante es recordar que la vivienda debe conservar unas condiciones adecuadas con independencia de que sea propiedad del ocupante o se encuentre en régimen de alquiler. Un problema en la cubierta puede afectar a cualquier persona que resida en el edificio. Las filtraciones pueden producir manchas, humedades y deterioros en los acabados interiores, además de generar la necesidad de realizar trabajos adicionales si el problema se prolonga. Por eso la cubierta necesita una atención periódica. Los propietarios tienen la responsabilidad de conservar los elementos que correspondan al inmueble y los ocupantes deben comunicar las señales de deterioro cuando aparezcan. La coordinación permite actuar con mayor rapidez ante problemas relacionados con el agua.
Hacinamiento e infravivienda como consecuencias de la dificultad de acceso
Entrevistador: La noticia describe situaciones de hacinamiento severo, con familias o grupos numerosos compartiendo viviendas pequeñas, y también el crecimiento de chabolas, casetas y caravanas. ¿Qué reflexión genera esta realidad desde el sector? Profesional: Es una situación que demuestra hasta qué punto el acceso a un alojamiento adecuado puede convertirse en un problema cuando los precios y la disponibilidad de vivienda no se corresponden con la capacidad económica de una parte de la población. El hacinamiento y las infraviviendas tienen causas y consecuencias sociales que requieren respuestas mucho más amplias que una actuación constructiva. Desde la perspectiva de la conservación, lo importante es distinguir entre resolver un problema residencial y mantener en condiciones adecuadas una vivienda existente. Una cubierta deteriorada no explica el hacinamiento ni el chabolismo, pero un inmueble con filtraciones tampoco ofrece unas condiciones constructivas adecuadas. En las viviendas que forman parte del parque residencial, la reparación y el mantenimiento de los elementos esenciales ayudan a evitar que el deterioro físico se sume a otras dificultades. La construcción puede aportar soluciones técnicas a problemas concretos, pero cuestiones como la disponibilidad de suelo, el precio de la vivienda o la situación económica de las familias requieren medidas de otra naturaleza.
La importancia de una cubierta en buen estado
Entrevistador: ¿Por qué la cubierta tiene tanta importancia dentro de la conservación de una vivienda? Profesional: Porque constituye una de las principales barreras entre el interior del edificio y las condiciones exteriores. Cuando la cubierta funciona correctamente, permite conducir el agua hacia los sistemas de evacuación y mantener protegidas las zonas interiores. Con el paso del tiempo pueden aparecer piezas rotas, desplazamientos, fisuras, deterioro de juntas o problemas en determinados encuentros. También pueden producirse deficiencias en canalones y bajantes que dificulten la evacuación del agua. Una cubierta no es únicamente la superficie visible desde el exterior. Está formada por diferentes elementos que deben trabajar conjuntamente para cumplir su función. Por eso, cuando aparece una incidencia, es importante analizarla dentro del conjunto. Una mancha en el techo puede tener su origen en una zona distinta de la que se observa desde el interior. La intervención profesional permite localizar las posibles vías de entrada y determinar qué elementos necesitan ser reparados. Esta valoración resulta especialmente útil cuando la vivienda lleva tiempo expuesta a la humedad o cuando la cubierta presenta signos de deterioro.
Cómo se detectan las filtraciones de agua
Entrevistador: ¿Cuáles son las señales que deberían llevar a un propietario a revisar el tejado? Profesional: Las manchas de humedad en techos o paredes son una de las señales más conocidas, pero no son las únicas. También pueden aparecer deterioros en la pintura, cambios de color, desconchados o un olor persistente a humedad. En ocasiones, el problema solamente se manifiesta después de un periodo de lluvia y desaparece cuando la superficie se seca. Eso no significa necesariamente que la causa haya desaparecido. El agua puede entrar por un punto de la cubierta y desplazarse hasta aparecer en otro lugar. Por eso resulta importante no limitar la intervención a la zona interior donde se observa la consecuencia. Si se tapa una mancha sin solucionar el origen, el problema puede volver a manifestarse. Una revisión de la cubierta permite comprobar tejas, juntas, remates, encuentros y sistemas de evacuación, siempre en función de las características del inmueble. La detección temprana no elimina el riesgo de filtraciones, pero facilita que una incidencia pueda abordarse antes de que permanezca durante un periodo prolongado.
Reparación de tejados y cubiertas
Entrevistador: ¿En qué consiste una reparación de tejado cuando se detecta un deterioro? Profesional: La reparación depende del tipo de problema. No es lo mismo una pieza rota o desplazada que un deterioro extendido por diferentes zonas de la cubierta. Primero es necesario identificar qué está ocurriendo y determinar si la incidencia está localizada o forma parte de un problema más amplio. Puede ser necesario sustituir determinados elementos, corregir su posición, actuar sobre juntas o reparar zonas concretas. En otros casos, la cubierta necesita una intervención de mayor alcance. Una empresa de tejados en Astillero debe valorar las condiciones del inmueble antes de determinar qué trabajo resulta apropiado. Esta valoración es importante porque una reparación no debería limitarse a la consecuencia visible si existen indicios de que el origen está en otro punto. También hay que considerar el estado de los elementos próximos. Si una pieza se ha deteriorado, comprobar la zona alrededor puede ayudar a determinar si se trata de un caso aislado o de una alteración que afecta a varios componentes. El objetivo de una reparación es recuperar las condiciones adecuadas de protección de la cubierta.
Impermeabilización y protección frente al agua
Entrevistador: ¿Qué papel desempeña la impermeabilización en la conservación de una cubierta? Profesional: La impermeabilización puede ser necesaria para reforzar o recuperar la protección frente a la entrada de agua en determinadas superficies. La solución depende de las características de la cubierta, los materiales existentes, el estado de conservación y la configuración del inmueble. No todas las cubiertas necesitan el mismo sistema ni todas las filtraciones se solucionan mediante una única actuación. Es necesario conocer previamente dónde se encuentra la vulnerabilidad y cómo se comporta el agua sobre la superficie. También hay que prestar atención a los encuentros entre materiales, los remates y las zonas donde existen elementos que atraviesan la cubierta. Una impermeabilización debe integrarse correctamente con el resto del sistema de protección. Si el agua no se evacua adecuadamente, una actuación aislada puede no resolver la causa del problema. Por eso la valoración previa tiene tanta importancia. Una intervención profesional permite determinar si la impermeabilización es realmente necesaria y qué zonas requieren atención, evitando plantear soluciones genéricas que no respondan a las características reales del tejado.
La reparación de goteras requiere localizar el origen
Entrevistador: Cuando aparece una gotera, ¿cuál debería ser el primer paso? Profesional: El primer paso debería ser intentar localizar el origen de la entrada de agua. La posición de la gotera en el interior no necesariamente coincide con el punto de la cubierta por el que penetra el agua. La estructura y las diferentes capas del edificio pueden hacer que el agua se desplace. Por ese motivo, reparar solamente la zona donde aparece una mancha puede no ser suficiente. Es necesario revisar la cubierta y observar qué elementos podrían estar permitiendo la entrada de agua. Dependiendo de la construcción, puede ser necesario comprobar piezas, juntas, remates, encuentros, impermeabilización o sistemas de evacuación. También es importante conocer si la incidencia aparece exclusivamente después de lluvias o si existe de manera persistente. Esta información ayuda a orientar la revisión. La reparación de una gotera debe centrarse en la causa y no únicamente en el síntoma. Una vez localizada la zona problemática, se puede valorar qué actuación es necesaria y comprobar posteriormente el estado de la superficie intervenida.
El mantenimiento permite anticiparse a determinados problemas
Entrevistador: ¿Qué diferencia existe entre reparar una avería y realizar mantenimiento? Profesional: La diferencia principal está en el momento y el objetivo de la actuación. Una reparación responde normalmente a un deterioro o una avería que ya se ha manifestado, mientras que el mantenimiento busca comprobar periódicamente el estado de la cubierta y detectar determinadas anomalías. Revisar una cubierta permite observar si existen piezas deterioradas, problemas en juntas, desplazamientos o dificultades en la evacuación del agua. También puede servir para identificar zonas que necesitan atención antes de que aparezca una filtración. Esto no significa que el mantenimiento pueda evitar cualquier avería. Los materiales están sometidos a desgaste y las condiciones meteorológicas pueden producir daños. Sin embargo, una revisión permite conocer mejor el estado del tejado y organizar las actuaciones necesarias. En el caso de una vivienda, resulta razonable prestar atención a la cubierta como parte de las tareas generales de conservación. Si se detecta una anomalía, puede valorarse si requiere una intervención inmediata o si puede integrarse dentro de un programa de mantenimiento.
Canalones y bajantes también forman parte de la cubierta
Entrevistador: ¿Qué importancia tienen los canalones y las bajantes cuando se habla de filtraciones? Profesional: Tienen una función muy importante porque permiten recoger y conducir el agua de lluvia. Una cubierta no solo necesita impedir que el agua entre en el edificio; también necesita facilitar que el agua abandone la superficie de forma adecuada. Cuando un canalón está obstruido por suciedad o presenta un deterioro, el agua puede acumularse o desbordarse por lugares que no están previstos para recibirla. Las bajantes también deben mantenerse en condiciones adecuadas para permitir la evacuación. Por eso, una revisión del tejado no debería centrarse exclusivamente en las tejas o en la superficie exterior. Los elementos relacionados con el drenaje forman parte del sistema general de protección. Mantenerlos limpios y comprobar su estado puede ayudar a detectar problemas. En viviendas situadas en zonas donde la lluvia tiene una presencia habitual, la evacuación correcta del agua adquiere una importancia especial. Cuando existe una incidencia, hay que valorar si procede de la cubierta, del sistema de evacuación o de la relación entre ambos elementos.
La realidad de las viviendas en zonas con presión inmobiliaria
Entrevistador: La noticia señala que el crecimiento de población en grandes áreas metropolitanas ha incrementado la demanda. ¿Puede trasladarse este análisis a otras zonas de Cantabria? Profesional: Cada municipio tiene sus propias características y no conviene extrapolar automáticamente los datos de las grandes capitales a cualquier territorio. Sin embargo, el problema general del acceso a la vivienda puede tener manifestaciones diferentes según el lugar. La disponibilidad de inmuebles, los precios, la actividad económica y la evolución de la población influyen en cada mercado local. Desde el punto de vista de la construcción, existe una cuestión común: las viviendas necesitan conservarse independientemente de cómo evolucione su precio. Un tejado deteriorado requiere atención tanto si el inmueble se encuentra en una zona con mucha demanda como si está en un municipio con un mercado menos tensionado. El mantenimiento forma parte de la vida útil del edificio. Por eso los trabajos de reparación, impermeabilización y conservación siguen siendo necesarios en todo el territorio. La situación inmobiliaria puede hacer que una familia tenga más o menos capacidad para afrontar una intervención, pero la necesidad técnica de mantener una cubierta no depende de esas circunstancias económicas.
La conservación como parte de la vida útil de un edificio
Entrevistador: ¿Hasta qué punto el mantenimiento puede prolongar la vida útil de una cubierta? Profesional: El mantenimiento permite conocer el estado de los elementos y actuar sobre determinados deterioros, pero no debe presentarse como una garantía de duración ilimitada. Todos los materiales tienen una vida útil y pueden sufrir desgaste. Lo que sí permite una conservación adecuada es detectar algunas deficiencias antes de que se conviertan en problemas mayores. Si una cubierta presenta una pieza deteriorada, una junta en mal estado o una zona vulnerable, intervenir cuando el problema está localizado puede ser más sencillo que hacerlo cuando la humedad ya ha afectado a otras partes del edificio. También permite valorar de manera progresiva las necesidades de la cubierta y evitar que todas las actuaciones tengan que realizarse de forma improvisada. La conservación debe adaptarse al tipo de inmueble, su antigüedad, los materiales utilizados y la exposición a las condiciones meteorológicas. Un profesional puede orientar sobre las zonas que necesitan atención y determinar qué actuaciones son necesarias en cada momento.
Qué trabajos realiza Nortesan en Cantabria
Entrevistador: ¿Qué tipo de trabajos desarrolla Nortesan para responder a estas necesidades? Profesional: La actividad se centra en diferentes servicios relacionados con tejados y cubiertas. Entre ellos se encuentra la reparación de tejados y cubiertas, destinada a actuar sobre elementos deteriorados o dañados. También se realizan trabajos de impermeabilización de tejados y cubiertas, que pueden ser necesarios cuando determinadas zonas necesitan recuperar sus condiciones de protección frente al agua. Otro servicio es la reparación de goteras, donde resulta fundamental localizar el origen de la filtración antes de determinar la actuación. Además, se realiza mantenimiento de tejados y cubiertas, una tarea orientada a revisar su estado y detectar necesidades de conservación. Cada trabajo debe adaptarse a las condiciones concretas del inmueble. No existe una intervención universal que pueda aplicarse de la misma manera a todas las cubiertas. La valoración de los materiales, la configuración del tejado, las zonas afectadas y el tipo de incidencia permite establecer el alcance de la actuación. La finalidad es intervenir sobre necesidades reales de la cubierta y mantener su capacidad de protección.
La empresa de tejados y la valoración previa del inmueble
Entrevistador: ¿Por qué es tan importante realizar una valoración antes de comenzar una intervención? Profesional: Porque permite conocer qué está ocurriendo realmente. En construcción, una misma manifestación puede tener diferentes causas. Una humedad puede estar relacionada con una cubierta, con un encuentro, con un sistema de evacuación o con otra circunstancia constructiva. Sin comprobar el origen, existe el riesgo de actuar únicamente sobre el síntoma. La valoración previa permite determinar qué elementos necesitan atención y qué alcance puede tener el trabajo. Una empresa de tejados en Astillero puede analizar el estado de la cubierta y orientar la actuación según las necesidades observadas. Esto también ayuda a distinguir entre una reparación puntual y una intervención más amplia. El objetivo no es realizar trabajos innecesarios, sino intervenir sobre aquello que realmente necesita ser reparado, impermeabilizado o mantenido. La información previa también permite explicar al propietario qué problema se ha detectado y qué actuación se considera adecuada. En trabajos relacionados con cubiertas, esta fase es especialmente importante porque muchos de los elementos afectados se encuentran en zonas de difícil observación desde el interior de la vivienda.
La crisis habitacional no debe confundirse con los problemas constructivos
Entrevistador: ¿Por qué considera importante diferenciar entre la crisis de vivienda y la conservación de los edificios? Profesional: Porque son problemas relacionados con la vivienda, pero de naturaleza diferente. La crisis habitacional descrita en la noticia tiene que ver con la falta de oferta suficiente, el crecimiento de la demanda, los precios y la capacidad económica de los hogares. Las filtraciones de un tejado, en cambio, constituyen un problema constructivo que debe resolverse mediante una intervención técnica adecuada. Una cubierta reparada no aumenta el número de viviendas disponibles ni reduce el precio del alquiler. Sin embargo, sí puede contribuir a conservar un inmueble que ya existe. Es importante mantener esta diferencia para no atribuir a un trabajo de construcción efectos que no puede producir. El sector puede intervenir sobre las condiciones físicas de los edificios, mientras que el acceso a la vivienda requiere actuaciones económicas, urbanísticas y sociales de mayor alcance. Dentro de sus competencias, la conservación de las cubiertas es una tarea necesaria. Una vivienda que se mantiene correctamente puede seguir cumpliendo su función residencial durante más tiempo, siempre que el conjunto del inmueble conserve también unas condiciones adecuadas.
El impacto de las filtraciones en una vivienda
Entrevistador: ¿Qué puede ocurrir si una filtración no se atiende? Profesional: Una filtración mantenida en el tiempo puede provocar deterioro en diferentes materiales. La humedad puede afectar a revestimientos, pinturas y otros acabados interiores, y dependiendo de la situación también puede alcanzar elementos constructivos que no deberían permanecer expuestos al agua. El alcance concreto depende del origen de la entrada, de la cantidad de agua, del tiempo durante el que se mantiene la incidencia y de las características del edificio. Por eso no es posible afirmar que todas las goteras tendrán las mismas consecuencias. Lo que sí resulta razonable es actuar cuando aparece una señal de entrada de agua y comprobar su origen. Cuanto más tiempo permanece una filtración sin solucionar, más difícil puede resultar determinar su evolución y el alcance de los trabajos necesarios. La reparación debe orientarse a recuperar la protección de la cubierta y posteriormente valorar los daños interiores que hayan podido producirse. La actuación temprana permite abordar el problema antes de que siga evolucionando, aunque siempre será necesario estudiar cada caso de manera individual.
El valor de conservar las viviendas que ya existen
Entrevistador: En un momento en el que se habla de construir más vivienda, ¿por qué es igualmente importante conservar la existente? Profesional: Porque ambas cuestiones son complementarias. Construir nuevas viviendas puede aumentar la oferta, pero las viviendas existentes también necesitan mantenimiento durante toda su vida útil. Un edificio no permanece en condiciones adecuadas por el simple hecho de haber sido construido. Necesita revisiones, reparaciones y actuaciones de conservación. La cubierta es un ejemplo claro. Con el paso del tiempo puede necesitar reparaciones, impermeabilización o mantenimiento, aunque inicialmente se encontrara en buen estado. Conservar correctamente el parque residencial evita que los inmuebles se deterioren por falta de atención y permite mantener sus condiciones de uso. En una situación de déficit habitacional, esta cuestión tiene todavía más sentido, porque cada vivienda que permanece en condiciones adecuadas forma parte del parque disponible. No significa que el mantenimiento sustituya a la construcción de nueva vivienda, sino que debe formar parte de una estrategia general de conservación. Desde la perspectiva de una empresa especializada, el trabajo consiste en responder a necesidades concretas del inmueble con soluciones adecuadas a su estado.
La importancia de actuar antes de que llegue una temporada de lluvias
Entrevistador: ¿Es recomendable esperar a que aparezcan las primeras lluvias para comprobar el estado del tejado? Profesional: No es la opción más adecuada si existen señales previas de deterioro. Si una cubierta presenta piezas dañadas, problemas visibles en determinadas zonas o antecedentes de filtraciones, resulta conveniente valorar su estado antes de que las condiciones meteorológicas vuelvan a ponerla a prueba. La lluvia puede revelar problemas que ya estaban presentes, pero esperar a que aparezca una nueva gotera significa que el agua ya ha encontrado una vía de entrada. Una revisión previa permite identificar determinados puntos vulnerables y establecer si necesitan reparación. No todas las cubiertas requieren la misma frecuencia de revisión, por lo que debe tenerse en cuenta su estado y sus características. En cualquier caso, una incidencia conocida no debería ignorarse. Si una zona ha presentado filtraciones anteriormente, conviene comprobar qué actuación se realizó y si existen otros elementos que puedan requerir atención. El mantenimiento preventivo tiene precisamente esa función: conocer el estado del tejado antes de que una incidencia se convierta en un problema más evidente.
Qué debe valorar un propietario al contratar profesionales
Entrevistador: ¿Qué aspectos debería tener en cuenta una persona que necesita intervenir en su cubierta? Profesional: Lo principal es que el trabajo parta de una valoración de la situación real. Es importante saber qué problema se ha detectado, qué elementos están afectados y qué intervención se propone. También conviene diferenciar entre reparación, impermeabilización, reparación de goteras y mantenimiento, porque no son actuaciones idénticas. La solución debe corresponderse con la necesidad concreta. Cuando se busca una empresa de tejados en Astillero, también es razonable comprobar que dispone de experiencia en los trabajos que requiere la cubierta y que puede explicar el alcance de la actuación de manera comprensible. El propietario necesita conocer qué se va a realizar y con qué finalidad. Una intervención profesional no debería basarse en afirmaciones genéricas, sino en la observación del inmueble. Cada tejado presenta unas características y un estado de conservación determinados. Por eso la experiencia debe ir acompañada de una valoración individualizada que permita establecer qué actuación resulta apropiada.
La situación social exige respuestas amplias y la construcción aporta soluciones concretas
Entrevistador: Los datos sobre personas sin hogar y residentes en chabolas o caravanas muestran una dimensión social especialmente preocupante. ¿Qué papel puede desempeñar el sector de la construcción ante esta realidad? Profesional: El sector puede intervenir en aquello que forma parte de su ámbito, pero no debe atribuirse la capacidad de resolver un problema social tan amplio. La construcción puede aportar viviendas, rehabilitar edificios y mantener los inmuebles existentes, pero el sinhogarismo, el hacinamiento y la dificultad de acceso a la vivienda requieren políticas públicas, medidas económicas y actuaciones sociales. El dato del INE recogido en la noticia, que sitúa en 28.552 las personas sin hogar contabilizadas en 2022 frente a unas 22.900 en 2012, refleja una evolución que no puede explicarse únicamente desde el punto de vista constructivo. También se señala que entidades sociales como HOGAR SÍ elevan la cifra actual por encima de 37.000 personas. Son realidades que requieren atención específica. Desde la construcción, conservar los edificios, reparar sus cubiertas y mantener unas condiciones adecuadas de habitabilidad constituye una contribución concreta dentro de un problema mucho más amplio.
El mantenimiento de tejados como parte de una vivienda habitable
Entrevistador: Para terminar, ¿qué mensaje considera más importante transmitir a propietarios y ocupantes de viviendas? Profesional: Que una vivienda necesita mantenimiento y que la cubierta no debería quedar fuera de esa atención. Las filtraciones no siempre aparecen de manera repentina. Pueden estar relacionadas con pequeños deterioros que se van desarrollando con el tiempo y que terminan manifestándose durante un episodio de lluvia. Revisar la cubierta, atender las goteras, reparar los elementos deteriorados e impermeabilizar cuando resulte necesario son actuaciones diferentes que permiten conservar su función protectora. Nortesan ofrece en Cantabria servicios de reparación de tejados y cubiertas, impermeabilización, reparación de goteras y mantenimiento, adaptando la intervención a las características de cada inmueble. La crisis de la vivienda es una cuestión estructural que exige respuestas relacionadas con la oferta, los precios y las condiciones económicas de acceso, pero conservar las viviendas existentes también es una necesidad. Una cubierta cuidada protege el interior del edificio y ayuda a mantener sus condiciones de uso. Por eso, ante una filtración o cualquier señal de deterioro, resulta conveniente valorar el problema y actuar sobre su origen en lugar de esperar a que la incidencia evolucione.

